Me siento en el suelo de mi habitación. Todo está oscuro, salvo por una pequeña luz que hay en la otra punta de la sala. La música, tranquila al principio. Observo mis piernas. Busco la cuchilla, mi cuchilla favorita, ''Amigos'' se puede leer en ella, escrito con un permanente negro. La música empieza a cobrar vida, los altavoces están al volumen máximo. Suena fuerte. Ya no hay lágrimas en mis mejillas, sin embargo, la sangre cae por mis rodillas. Un corte. Dos cortes. Tres cortes. Y así hasta que son un millón y tres. ¿Una más? Claro. Cuatro. La sangre cae al suelo, negra. Dejo la cuchilla en un pequeño charco de sangre. La tocó. La huelo. Me encanta. Presiono papel en las hemorragias. Puedo controlarlo, sé lo que estoy haciendo. No me importan los demás ni yo les importo a ellos. ¿Por qué nadie entiende esto? Quizás soy yo la que lo dramatiza todo, pero, dentro de mi no es así. Puede que tenga un problema, ¿y qué? Soy así. Sé que estoy enferma. Solo... solo necesito sentirme viva otra vez. Nadie tiene porque enterarse, los únicos espectadores son mis muñecos y peluches. Y Ella. Pero ninguno dirá nada, y menos Ella. Porque aunque Ella si que puede hablar, solo la oigo yo. Y por eso me tratan de loca. Sé que me tienen miedo. Yo también lo tendría, pero, sé que no estoy loca. ¿Por qué lo sé? Porque no soy la única.
Sappy.
martes, 9 de octubre de 2012
Vacía.
¿No os ha pasado que últimamente no teníais ganas de nada? ¿No os ha pasado que simplemente no sentíais nada? ¿Nunca os ha pasado que nada os llenaba? Llevo tanto tiempo así.
Vacía.
Pero, lo más extraño, es que no lo lamento. Simplemente, no puedo. Porque estoy vacía y me es imposible no sentir nada. No sé si esto es bueno, o malo. No sé nada y todo me da igual.
No me llena ni la música.
Ni los libros.
Nada.
Vacía.
Creo que es bueno, ¿no? No siento ningún dolor, aunque me intenten hacerlo. No siento absolutamente nada.
Pero... dicen, que prefieren sentir dolor a no sentir nada.
¿Por qué?
Estoy tan rota. Si supieran lo que es el dolor de verdad, no preferirían eso. Creo que estoy bien con esto, pero tampoco puedo juzgarlo del todo porque... porque volvemos al principio, nada.
Vacía.
Lo único que siento... es el dolor que me hago a mi misma. Por eso lo hago, para sentirme viva. Porque aunque no lo parezca, necesito sentirme viva. Aunque me de igual, es simplemente que lo necesito. Quiero ser positiva, optimista, quiero saber que todo va a ir bien. Quiero tener alguna esperanza.
Llevo dos años buscándola.
Vacía.
Pero, lo más extraño, es que no lo lamento. Simplemente, no puedo. Porque estoy vacía y me es imposible no sentir nada. No sé si esto es bueno, o malo. No sé nada y todo me da igual.
No me llena ni la música.
Ni los libros.
Nada.
Vacía.
Creo que es bueno, ¿no? No siento ningún dolor, aunque me intenten hacerlo. No siento absolutamente nada.
Pero... dicen, que prefieren sentir dolor a no sentir nada.
¿Por qué?
Estoy tan rota. Si supieran lo que es el dolor de verdad, no preferirían eso. Creo que estoy bien con esto, pero tampoco puedo juzgarlo del todo porque... porque volvemos al principio, nada.
Vacía.
Lo único que siento... es el dolor que me hago a mi misma. Por eso lo hago, para sentirme viva. Porque aunque no lo parezca, necesito sentirme viva. Aunque me de igual, es simplemente que lo necesito. Quiero ser positiva, optimista, quiero saber que todo va a ir bien. Quiero tener alguna esperanza.
Llevo dos años buscándola.
domingo, 23 de septiembre de 2012
Miedo.
Me miras. Sonríes. Intento sonreír. Vuelves a mirarme, a los ojos. Me interrogas con la mirada, no lo entiendes. No lo entiendo ni yo.
'Podemos... intentarlo'
'Pero... tengo miedo'
'¿De qué estás tan asustada? ¿De qué tienes miedo?'
'De ti.'
'¿De mi?'
'De mi. De ti. De nosotros.'
'¿Hay un nosotros?'
'No lo sé.'
'¿Qué sientes?'
'No lo sé.' Vuelvo a repetir, suspiras.
'¿Me quieres?'
'Sí, claro.'
'No te pregunto si me quieres como amigo. Si me tienes afecto. Te pregunto... ¿estás enamorada de mi?'
'No sé lo que es estar enamorada, soy joven. ¿Tú lo estás?'
'Sí.'
'¿Y cómo lo sabes?'
'Porque soy mayor que tú.'
'Pero... ¿qué sientes?'
'Que no puedo estar sin ella, que la necesito cada día a mi lado. Que cuando me habla, no puedo dejar de sonreír. Que la tengo tan cerca, pero la siento tan distante. No confía en mi. No puede. Quiere, pero no puede. No me deja conocerla mejor, pero sé que la quiero. Estoy enamorado de una enana.'
'¿Esa enana soy yo?'
'Sí.'
'¿Estás enamorado de mi?'
'Sí.'
'¿Cómo lo sabes? ¿Cómo sabes que no vas a cansarte de mi?'
'No lo sé. Lo único que sé es lo que siento.'
'¿Qué sientes?'
'Que te quiero.'
'¿Qué es querer?' Suspiras.
'No lo sé.'
'¿Entonces?'
'Entonces, deberías callarte y besarme.'
'Pero... yo nunca he besado a nadie.'
'Lo sé. Quiero ser el primero.'
'¿Por qué?'
'Porque eres especial.'
'¿Cómo lo sabes?'
'Lo sé porque lo siento. No sé como explicarlo, pero si tengo claros mis sentimientos. ¿Tú tienes claros los tuyos?'
'Tengo miedo.'
'Volvemos al principio.'
'No quiero perderte.'
'Ni yo a ti.'
'Todos acaban mal.'
'¿Y por qué nosotros no podemos acabar bien?'
'Porque es imposible, siempre se acaba mal.'
'¿Y qué vas a hacer? ¿Dejar qué el miedo domine tu vida?'
'No quiero eso.'
'Pues confía en mi.'
'Sabes que me cuesta.'
'¿Qué mas tengo qué hacer? Te sigo a todos lados, quiero estar contigo todo lo posible, nunca estás sola, porque estoy yo. Tengo paciencia contigo porque sé como eres. Cuando todos se van, él único que se queda soy yo. Y lo sabes. Te odias, te lo repites cada día, y yo te repito cada día que te quiero. Si te vieras con mis ojos por un solo segundo, si te vieras... Que me has robado el corazón, que nunca pensé que podría estar diciendo todas estas cosas. Que me faltaba algo, y llegaste tú. Que cuando lloras, mi mundo se viene abajo. Y te rodeo con mis brazos, porque quiero protegerte. Darte a entender que siempre vas a ser mi pequeña. Pase lo que pase. Me preguntas como puedo soportarte, y es que yo... Yo te soportaría todos los putos días de mi vida. Me preguntas como puedo quererte, y no tengo respuesta. No porque no te quiera, si no porque no tengo palabras. No puedo expresarlo con palabras. Y entonces te miro. Y rezo para que veas el brillo que hay en mis ojos cuando me sonríes. Porque sé que al único al que le sonríes de verdad es a mi. Dime, ¿de qué tienes miedo? ¿No te he demostrado lo suficiente? No quiero hacerte daño, y si alguna vez lo hago, por favor: pegame y perdóname porque estoy seguro de que nunca querré hacerlo apropósito. Dime, ¿qué mas debo hacer? ¿Qué tengo que hacer para que lo entiendas?'
'Deberías callarte y besarme.'
'Hecho.'
Y me besó.
'Podemos... intentarlo'
'Pero... tengo miedo'
'¿De qué estás tan asustada? ¿De qué tienes miedo?'
'De ti.'
'¿De mi?'
'De mi. De ti. De nosotros.'
'¿Hay un nosotros?'
'No lo sé.'
'¿Qué sientes?'
'No lo sé.' Vuelvo a repetir, suspiras.
'¿Me quieres?'
'Sí, claro.'
'No te pregunto si me quieres como amigo. Si me tienes afecto. Te pregunto... ¿estás enamorada de mi?'
'No sé lo que es estar enamorada, soy joven. ¿Tú lo estás?'
'Sí.'
'¿Y cómo lo sabes?'
'Porque soy mayor que tú.'
'Pero... ¿qué sientes?'
'Que no puedo estar sin ella, que la necesito cada día a mi lado. Que cuando me habla, no puedo dejar de sonreír. Que la tengo tan cerca, pero la siento tan distante. No confía en mi. No puede. Quiere, pero no puede. No me deja conocerla mejor, pero sé que la quiero. Estoy enamorado de una enana.'
'¿Esa enana soy yo?'
'Sí.'
'¿Estás enamorado de mi?'
'Sí.'
'¿Cómo lo sabes? ¿Cómo sabes que no vas a cansarte de mi?'
'No lo sé. Lo único que sé es lo que siento.'
'¿Qué sientes?'
'Que te quiero.'
'¿Qué es querer?' Suspiras.
'No lo sé.'
'¿Entonces?'
'Entonces, deberías callarte y besarme.'
'Pero... yo nunca he besado a nadie.'
'Lo sé. Quiero ser el primero.'
'¿Por qué?'
'Porque eres especial.'
'¿Cómo lo sabes?'
'Lo sé porque lo siento. No sé como explicarlo, pero si tengo claros mis sentimientos. ¿Tú tienes claros los tuyos?'
'Tengo miedo.'
'Volvemos al principio.'
'No quiero perderte.'
'Ni yo a ti.'
'Todos acaban mal.'
'¿Y por qué nosotros no podemos acabar bien?'
'Porque es imposible, siempre se acaba mal.'
'¿Y qué vas a hacer? ¿Dejar qué el miedo domine tu vida?'
'No quiero eso.'
'Pues confía en mi.'
'Sabes que me cuesta.'
'¿Qué mas tengo qué hacer? Te sigo a todos lados, quiero estar contigo todo lo posible, nunca estás sola, porque estoy yo. Tengo paciencia contigo porque sé como eres. Cuando todos se van, él único que se queda soy yo. Y lo sabes. Te odias, te lo repites cada día, y yo te repito cada día que te quiero. Si te vieras con mis ojos por un solo segundo, si te vieras... Que me has robado el corazón, que nunca pensé que podría estar diciendo todas estas cosas. Que me faltaba algo, y llegaste tú. Que cuando lloras, mi mundo se viene abajo. Y te rodeo con mis brazos, porque quiero protegerte. Darte a entender que siempre vas a ser mi pequeña. Pase lo que pase. Me preguntas como puedo soportarte, y es que yo... Yo te soportaría todos los putos días de mi vida. Me preguntas como puedo quererte, y no tengo respuesta. No porque no te quiera, si no porque no tengo palabras. No puedo expresarlo con palabras. Y entonces te miro. Y rezo para que veas el brillo que hay en mis ojos cuando me sonríes. Porque sé que al único al que le sonríes de verdad es a mi. Dime, ¿de qué tienes miedo? ¿No te he demostrado lo suficiente? No quiero hacerte daño, y si alguna vez lo hago, por favor: pegame y perdóname porque estoy seguro de que nunca querré hacerlo apropósito. Dime, ¿qué mas debo hacer? ¿Qué tengo que hacer para que lo entiendas?'
'Deberías callarte y besarme.'
'Hecho.'
Y me besó.
'Te echo de menos'.
¿Cuantas veces más vas a mentirme?
¿Cuantas veces más tendré que tragarme tus mentiras?
¿Cuantas veces más vas a decirme que me quieres sin sentirlo?
¿Cuantas veces más vas a decirme que me extrañas sin hacerlo?
Tengo tantas preguntas para ti, y tú solo te quedas callado, mirándome. Sin saber que decir. Como siempre. Como cada jodida vez que te pregunto algo. ¿Es que no vas a decir nada, cobarde?
Atrévete a mentirme otra vez.
Si no quieres seguir con esto, ¿por qué te quedas? ¿Por qué no te marchas?
Sé que solo te molesto.
Que solo soy una carga para ti.
Que estás cansado de mi.
Y me estoy empezando a cansar yo.
Estoy cansada de que juegues conmigo de esta jodida manera.
Tú sabes mejor que nadie, que me controlas.
Cuando empezó todo, te dije que odiaba depender de una persona. Odio depender de las personas, y siempre lo estoy haciendo.
¿Para qué me prometes cosas que luego no vas a cumplir?
Cuando dijiste 'para siempre' me reí, me reí en tu cara.
Y ahora, míranos, mírate.
Tienes miedo de que sea para siempre, no podrías soportarme toda una eternidad. Preferirías morir. Te entiendo.
Nada es para siempre. Lo único eterno es la muerte.
Si tanto asco te doy, márchate y no vuelvas. No mires atrás.
No me importa que te vayas. No me importa en absoluto. Ha entrado tanta gente en mi vida, han hecho todo lo que han querido conmigo, han conseguido todo lo que necesitaban de mi, me han roto y se han ido. Así, sin más. Estoy acostumbrada. Ya no me duele. Es imposible que me vuelva a doler.
No tengo miedo.
Pero odio las mentiras.
La mentira más grande que me han llegado a decir es 'te echo de menos.'
Te echo de menos.
Después de meses sin hablarme.
Te echo de menos.
Pero nunca me hablas, a no ser que necesites algo.
Te echo de menos.
Pero nunca haces nada para verme.
Te echo de menos.
Pero nunca tienes tiempo para mi.
Tú tampoco.
Oh, vamos. ¿En serio? ¿Pretendes que vaya detrás de una persona que solo me utiliza? ¿Qué cuando necesita algo, casualmente se acuerda de mi? Oh, no, cariño. He aprendido la lección.
No te necesito. No necesito mierda en mi vida, así que;
Métete tus 'te echo de menos' por el culo.
¿Cuantas veces más tendré que tragarme tus mentiras?
¿Cuantas veces más vas a decirme que me quieres sin sentirlo?
¿Cuantas veces más vas a decirme que me extrañas sin hacerlo?
Tengo tantas preguntas para ti, y tú solo te quedas callado, mirándome. Sin saber que decir. Como siempre. Como cada jodida vez que te pregunto algo. ¿Es que no vas a decir nada, cobarde?
Atrévete a mentirme otra vez.
Si no quieres seguir con esto, ¿por qué te quedas? ¿Por qué no te marchas?
Sé que solo te molesto.
Que solo soy una carga para ti.
Que estás cansado de mi.
Y me estoy empezando a cansar yo.
Estoy cansada de que juegues conmigo de esta jodida manera.
Tú sabes mejor que nadie, que me controlas.
Cuando empezó todo, te dije que odiaba depender de una persona. Odio depender de las personas, y siempre lo estoy haciendo.
¿Para qué me prometes cosas que luego no vas a cumplir?
Cuando dijiste 'para siempre' me reí, me reí en tu cara.
Y ahora, míranos, mírate.
Tienes miedo de que sea para siempre, no podrías soportarme toda una eternidad. Preferirías morir. Te entiendo.
Nada es para siempre. Lo único eterno es la muerte.
Si tanto asco te doy, márchate y no vuelvas. No mires atrás.
No me importa que te vayas. No me importa en absoluto. Ha entrado tanta gente en mi vida, han hecho todo lo que han querido conmigo, han conseguido todo lo que necesitaban de mi, me han roto y se han ido. Así, sin más. Estoy acostumbrada. Ya no me duele. Es imposible que me vuelva a doler.
No tengo miedo.
Pero odio las mentiras.
La mentira más grande que me han llegado a decir es 'te echo de menos.'
Te echo de menos.
Después de meses sin hablarme.
Te echo de menos.
Pero nunca me hablas, a no ser que necesites algo.
Te echo de menos.
Pero nunca haces nada para verme.
Te echo de menos.
Pero nunca tienes tiempo para mi.
Tú tampoco.
Oh, vamos. ¿En serio? ¿Pretendes que vaya detrás de una persona que solo me utiliza? ¿Qué cuando necesita algo, casualmente se acuerda de mi? Oh, no, cariño. He aprendido la lección.
No te necesito. No necesito mierda en mi vida, así que;
Métete tus 'te echo de menos' por el culo.
Todo debe empezar con un hola, no todo debe terminar con un adiós.
Cordialmente
nuestras madres nos enseñan los modales, nos enseñan a ser respetuosos y sobre
todo siempre saludar. Es increíble como todo comienza con un simple ¿hola?.
Detrás de cada hola comienza una historia, detrás de cada adiós, comienza un
nuevo siglo. Toda historia tiene un doloroso aprendizaje, lleno de sonrisas,
lagrimas, carcajadas y agonia. Nada es perfecto cuando veemos con los ojos de
la cara, todo es perfecto para el corazón, pero tristemente se ciega,
estúpidamente el corazón no aprende y sigue dando malditas oportunidades.
Siempre esta abierto para un nuevo comienzo, siempre esta abierto para un
adiós. Cada día de nuestras vidas es escrita por nuestros hechos, por las cosas
que hacemos, escribimos nuestra vida con sangre, escribimos nuestros días con
superaciones. Y cuando la dejamos de escribir, toda esa sangre y superación, se
borra con lágrimas. Lágrimas que ni siquiera son nuestras, lágrimas que alguna
vez derramamos por la misma persona que nos llora ahora. Cuando la muerte suele
ser nuestra mayor ‘solución’, ¿por que vivimos?. Esa realmente no es la
pregunta, si no. ¿Por qué nos rendimos?, cada vez las hojas de nuestra vida, de
nuestra historia de vida se amplia, crece y extrañamente se empieza a manchar.
Todos partimos con una hoja en blanco, podemos ver esa hoja sin niguna
imperfección totalmente virgen, pero basta solo una línea o solo un punto en
aquella hoja, para que deje de ser perfecta. Cometemos errores porque no
escuchamos quienes tienen la solución, nos creemos superiores, ayudamos a
nuestros enemigos y nos burlamos de quienes nos aman de verdad. ¿Amigos?,
sinceramente ¿existen los amigos?, me falta decir que los amigos no existen,
ellos son los reales enemigos, ¿por qué?. Nos pueden prometer todo, que jamás
nos fallaran, que no nos traicionaran, que siempre estarán para nosotros. Y
cuando llega el real momento, lo único y a los únicos que se presentan, son
nuestra familia, aquellos que alguna vez dejamos de lado, aquellas personas que
en su momento lloraron por nosotros, mientras reíamos con nuestros ‘amigos’. Si
algo aprendí es que cada uno es dueño de su vida, ¿pero hasta que punto?, no
nacimos solos, no moriremos solos a menos que nosotros así lo queramos, nuestra
vida es prestada, la usamos y muchas veces la atacamos, pero ni siquiera es de
nosotros, llegará el momento en que no la tendremos más. Llegará el momento que
no nos sepamos controlar. ¿Qué haremos entonces?, aferrarnos a las personas
cercanas, a quienes negamos, nos aferramos de quienes alguna vez nos reímos. Y
es así extrañamente todo empieza con un hola, confusamente aunque no lo
sepamos, estoy segura que muchas de nuestras madres lo primero que dijeron al
tenernos en sus brazos fue ‘hola bebé’, ¿es necesario decir adiós?. Los días
empiezan iguales, los días varian según las estaciones del año… todo suele ser
igual, al menos para quien no observa, porque obviamente la tierra tiene
cambios todo el tiempo afectando a los días, pero aún asi son iguales. Empiezan
iluminando y terminan apagandose, la vida es lo mismo. Todo lo que hacemos en
nuestras vidas, lo escribiremos en los días, todo lo que hagamos, se escribira
en las lineas de nuestras manos, todo lo que digamos sera escrito en las lineas
de nuestros labios y todo lo que veamos… quedara por siempre tallado en nuestros
ojos. Todo debe empezar con un hola, no todo debe terminar con un adiós.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)